Cybelion /sai'belion/ Hojargenta fue un elfo de sangre, caballero de sangre, ex-miembro de los Lobos de la Luna Roja. Su estado actual es desaparecido en combate.

Apariencia[editar | editar código]

Muy ancho de espaldas, grande y corpulento. Su pelo es blanco y largo, recogido en un copete alto, con perilla. Tiene una altura normal para su raza. Es joven-adulto, de unos ciento cincuenta años.

Luce una cicatriz en la parte izquierda de la cara, que va en línea recta de la frente al pómulo pasando por el ojo, sin dañarlo. Su aspecto es salvaje y amenazador.

Personalidad[editar | editar código]

Impulsivo, vivaz y rudo. Prefiere no tener en cuenta las reglas protocolarias propias de la nobleza de su raza, consideradas por él como decadentes e hipócritas, sino que se encuentra más cercano al mundo militar élfico y a la clase plebeya. No desdeña la crueldad y los métodos poco ortodoxos para lograr sus objetivos: tiene un honor flexible, como él mismo dice.

Un hombre muy romántico, apasionado de la poesía, de la narrativa épica y del combate, también bastante enamoradizo.

Disciplinado y con mucha determinación: es por ello que respeta y admira a las demás razas de la Horda.

Ideología y creencias[editar | editar código]

Nacionalista thalassiano. Es en cierto modo socialista y en pro de las clases populares élficas.

Es partidario de los antiguos métodos usados por los caballeros de sangre para extraer el poder de la Luz: por la fuerza, sometiéndola. Las razones que esgrime para justificar estos antiguos métodos son el respeto a las tradiciones élficas y una supuesta mayor eficiencia a la hora de acumular poder que supone el sometimiento de la Luz.

Historia[editar | editar código]

Hijo varón, menor de tres hermanos, de una familia acomodada de la Ciudad de Lunargenta, integrada en la jerarquía militar: madre maga de guerra y padre rompehechizos; su hermana mayor, Biaela, consiguió un sitio en Dalaran con el Kirin Tor; mientras que el mediano, Dalanterion, a pesar de haber seguido la profesión de rompehechizos como su padre, dejó su antigua vida atrás para seguir a Illidan y formarse como cazador de demonios después de la alianza de Kael'Thas con El Traidor. Al alcanzar la adolescencia pudo acceder como novicio a la Orden de los Caballeros de Sangre, donde se forjó su disciplina militar. Su primer gran despliegue dentro de las fuerzas armadas thalassianas fue en la Segunda Guerra, donde ejerció de defensor frente a las fuerzas de la Horda; lo que resultó en su captura como prisionero de guerra y puesto bajo la custodia del chamán Aquj'lahn Piel de Tigre, con quien a pesar de la enemistad correlativa al estado de guerra entre ambos bandos acabaron forjando una relación de amistad y respeto (aunque, por razones obvias, con un trasfondo algo turbio debido a la relación de poder carcelero-prisionero).

Junto a su hermano Dalanterion, permaneció del lado de Kael'Thas hasta su alianza con los naga, raza a la que consideraba traicionera y corrupta, momento en el que regresó a Quel'Thalas a colaborar en la reconstrucción y salvación nacional; a diferencia de su hermano, que decidiría seguir participando en la comitiva thalassiana liderada por Kael'Thas (y, eventualmente, unirse a los cazadores de demonios de Illidan). Esa fue la última ocasión en la que se vieron.

Poco después de que el pueblo thalassiano se uniera a la Horda, volvió a tomar contacto con Aquj'lahn Piel de Tigre, quien le recibió como un viejo amigo.

Tras unos meses del comienzo de la campaña de Rasganorte, en la que colaboró activamente y con orgullo integrado en las fuerzas de la Horda, se unió a la Manada Roja y se mantuvo afín a la antigua manera de utilizar la Luz de los caballeros de sangre: por la fuerza.

Cayó en desgracia al ser acusado de traidor por complicidad en muertes de inocentes y en el asesinato de un alto funcionario de la Horda; considerado por él como corrupto. Como resultado, fue condenado a prisión hasta su fuga ayudado por una camarada thalassiana. Su contradictoria (y en cierto modo, hipócrita) sensación de culpabilidad coadyuvó a que se exiliara a Corona de Hielo a combatir en solitario las fuerzas de la Plaga. Encontrado finalmente medio muerto por la Cruzada Argenta, fue llevado al hospital de Dalaran, volviendo a Quel'Thalas de incógnito tras el periodo de sanación física, poco después del ascenso al poder de Garrosh Grito Infernal y el cataclismo de Alamuerte.

No obstante, acabó siendo reconocido y nuevamente juzgado en Orgrimmar por su fuga. El juez militar propuso un acuerdo de transacción: el envío a una misión en Tierras Altas Crepusculares con probabilidades de supervivencia casi nulas consistente en participar en el plan de eliminación de la bestia Iso'rath, sirviente de los dioses antiguos y una de las grandes amenazas de la región. Como era de esperar, a causa de esta misión engrosó las listas de los desaparecidos en combate de la Horda.

Véase también[editar | editar código]

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